-Relato real en donde
hasta el no haber escuchado nunca un cuento,
hace parte de esa maleta llena de desafectos que
tienen que cargar millones de niños.
La solidaridad tiene múltiples
expresiones y viene en todo tipo de
presentaciones. Individuales, colectivas,
anónimas, con nombre propio, por principios
religiosos, responsabilidad social o por innato
amor al prójimo. Independientemente de su
origen, los resultados son los que importan.
Es el caso que presenta la cinta The
Blind Side en donde unos detalles relacionados
con la lectura, dimensionan el papel protagónico
que ella tiene en la vida afectiva de nosotros
los seres humanos.
Michael Oher es un adolescente negro,
pobre al extremo, sin familia que vele por él y
con un gran potencial para el fútbol americano.
En sus pocos años de estudio, ha logrado
reconocimiento por sus capacidades físicas más
no intelectuales. Un entrenador convence a su
colega de un colegio privado para que ayude al
muchacho. Es así como ingresa al plantel, en
donde se hace notorio por su corpulencia, color
de piel, mísera forma de vestir y por los
complejos que lo mantienen aislado.
Sin embargo en el colegio consigue un
simpatizante, uno de los hijos de la familia
Tuohy, adinerada y religiosa, quienes lo acogen
y le brindan todas las posibilidades para que
viva en un hogar. Pero se presentan dos escenas
que motivan la rápida adopción.
La primera transcurre en una lujosa
librería. La mamá, interpretada por la recién
galardonada actriz Sandra Bullock, encuentra a
los adolescentes sentados en el suelo. Sus hijos
leen cuentos en voz alta y el corpulento Michael
escucha sorprendido.
La segunda escena ocurre en la noche,
en la alcoba de Michael. Antes de darle las
buenas noches, ella le pregunta si alguna vez
había tenido la experiencia de escuchar la
lectura de cuentos. Él, triste, le dice que no.
Las lágrimas de la señora se deslizan. Difícil
entender como un niño crece sin conocer a través
de la voz de un mayor, las historias que nutren
para siempre la imaginación.
Realidades como estas, manifiestan la
lógica indisposición de un niño hacia el
estudio. Nunca hubo una motivación y menos el
mínimo conocimiento de una técnica para hacerlo.
Así que con toda la energía que produce sentirse
parte de los afectos de alguien, Michael se
carga de estima y sale airoso de sus pruebas
académicas, lo que le permite poder aceptar una
de tantas becas universitarias que le ofrecen
para que juegue fútbol.
Acepta ir a la universidad de
Missisipi y allí comienzan sus triunfos. Es
apenas un joven que hoy tiene 23 años, pero que
encontró en su destino quien lo condujera hacia
otro camino. Esta cinta hace ver todos los males
que acarrea el abandono, pero también las
aleccionadoras bondades que surgen cuando nace
el interés por el prójimo.
En la biografía de este famoso
neurocirujano estadounidense se destaca el gran
valor que una madre, analfabeta funcional, le otorga a la lectura.
Existen muchas historias así, pero en
ésta en particular, hay un ingrediente especial:
el alto grado de seguridad que Sonia Carson le
otorga a las bondades de los libros. De ahí que
instaure un régimen disciplinario de lectura, en
donde sus dos hijos deben de pedir prestados de
la biblioteca dos libros semanales y además de
leerlos, escribir sus respectivos resúmenes.
La mujer es una convencida que sólo
así podrán salir airosos de ese ambiente de
pobreza en que se desenvuelven sus vidas y en
donde es muy fácil que sus críos tomen por el
camino que no es. Benjamín, por ejemplo, es de
carácter pendenciero y ya ha tenido sus
problemas con las autoridades. Así la naciente
televisión (década de los cincuenta) queda en un
segundo plano y la lectura pasa a ocupar el
tiempo libre.
La madre, que poco permanece con sus
hijos debido a los trabajos que debe realizar
como cabeza de familia, se preocupa por la clase
de lectura que escogen sus hijos y con una buena
muestra actoral se hace la miope cada vez que
sus pequeños lectores le piden que lea sus
síntesis o que les explique algo.
En un momento, el espectador se
convence que los niños Carson, descubrirán la
ignorancia de su madre. Pero ella, con su
característica humildad y un emocionante
interés, le pide a uno de sus patrones que le
enseñe. De esta manera se pone a tono con sus
hijos, en especial Benjamín, quien ya es un
excelente lector y un mejor adolescente con afán
de estudiar medicina. Bajo esta disciplina el
adolescente cosecha sus primeros logros
educativos.
La actitud de la señora Carson es la
clave para la superación de su familia. Esta es
la base de la trama de la biografía de Benjamín
Carson, famoso por la separación de unos gemelos
siameses en el año de 1982 y también un
reconocido orador que pregona la importancia de
la lectura en el mejoramiento de la calidad de
vida.
Esta película, sigue suscitando
críticas. No solamente la iglesia católica la ha
vapuleado sino que desde diversos rincones
siguen llegándole dardos.
Pero lo único cierto, es su enfoque
real a un sistema de educación totalmente
represivo, autoritario. Lo interesante de la
cinta es la fijación que deja en los
espectadores para criticarla. De allí que verla,
es un magnífico ejercicio mental en donde la
parte moral, se juega su papel fundamental.
La siguiente opinión es tomada
del diario El Tiempo de Colombia:
Crítica a la educación
Detrás
de un cuento fantástico, en el que interactúan
personajes extraños y algunos animales, se
esconde una valerosa crítica al sistema
educativo autoritario, generalmente inconsciente
de las verdaderas necesidades de los educandos,
por mantener unos principios e instituciones
para las que es más importante modelar a las
personas para que se sometan a las reglas
existentes, que tener el valor de mirar
creativamente otras alternativas que puedan
producir mejor armonía y felicidad en ellas.
Se presentan interesantes artificios
que sirven para plantear una revisión de los
sistemas educativos alienantes que matan el
espíritu de los niños, ‘por su propio bien’.
Un universo particular donde los
espíritus de los humanos, llamados diamonios,
pueden ser vistos en forma de animales, lo que
permite percibir fácilmente sus características
y reacciones. Los niños, cuando aún no han sido
dañados por la educación autoritaria, son
espontáneos y abiertos.
Conservan la capacidad de mutar
libremente en sus estados de ánimo y la
honestidad para expresarlo, como le ocurre a la
protagonista, quien ha estado alejada del
influjo de sus padres por ser aparentemente
huérfana.
Una gran organización educativa cuyo
móvil principal es que los niños permanezcan en
la ignorancia sobre las verdades fundamentales
de la vida, para lo cual se muestra una escuela
regular con alumnos que no deben preguntar mucho
y un centro especial frío donde los niños deben
aceptar las imposiciones de sus instructores, so
pena de ser severamente castigados.
Cuando alguno se rebela, como ocurrió
con el amigo de Lyra, lo maltratan, privándolo
de su diamonio.
Un grupo de personas externas a la
organización educativa que la apoya.
Nicole Kidman, aparentemente madre de
Lyra, caracteriza a un personaje malévolo, la
directora de ese grupo. Está de acuerdo con la
actitud autoritaria y el daño hacia los niños,
aunque la disfraza con la melosería que
usualmente emplean los padres con los hijos para
mantenerlos sometidos a su autoridad. Sin
embargo, se conmociona al descubrir que en un
laboratorio educativo estaban a punto de separar
a la niña de su diamonio.
Lo anterior debería despertar una
reflexión en muchos padres, quienes, por haber
sido víctimas de un sistema educativo
autoritario y por no haber despertado una mayor
conciencia sobre sus responsabilidades para
revisar sus propias vida y educar mejor a sus
hijos, han terminado por aceptar y apoyar un
sistema educativo que no siempre se encuentra a
favor del mejor desarrollo de sus hijos.